El enjuague bucal: el segundo paso de una higiene bucal eficaz

El enjuague bucal es un elemento importante en nuestra rutina de higiene dental diaria.

En nuestra clínica dental de Gran Canaria siempre recomendamos a nuestros pacientes complementar el cepillado dental con el uso de enjuagues bucales.

Sin embargo, su uso no es común. Por esta razón, en este artículo explicaremos cómo funcionan y cómo deben utilizarse.

¿Qué es un enjuague bucal?

Los enjuagues bucales o colutorios son soluciones en la mayoría de los casos, hidroalcohólicos, que tienen una acción antiséptica eliminado gérmenes y bacterias en nuestra boca.

En el mercado podemos encontrar varios tipos de enjuagues bucales:

  • Estéticos
  • Antisépticos
  • Con flúor

¿Qué ingredientes contienen los enjuagues bucales o colutorios?

Por lo general, un enjuague bucal está elaborado con una base de agua y alcohol, como la clorherxidina, la hexetidina, entre otros componentes con efecto antiséptico.

Además de los componentes antisépticos, los enjuagues bucales contienen ingredientes que favorecen una sensación de frescor, como la menta, la hierbabuena o el mentol.

Tenemos a nuestra disposición enjuagues bucales que no contienen alcohol. De hecho, muchos profesionales aconsejan colutorios sin este ingrediente, porque de esta manera se evítale daño que causa en el esmalte dental, no se reseca la delicada mucosa bucal y evita la aparición de la caries.

Aunque los locutorios líquidos son los más comunes, también existen en forma de gel.

También existen enjuagues bucales específicos para las encías, ayudando a reducir el sangrado de las mismas, reducir la inflación y aliviando el dolor.

Estos enjuagues tienen una acción antibacteriana que protege nuestras encías de la acción de gérmenes y bacterias, evitando así que avance el daño.

¿Cómo elegir un buen enjuague bucal?

Un buen enjuague bucal, a nuestro juicio, debe contener compuestos antisépticos como el tricosán o el xilitol, que actúen contra la placa bacteriana. Son recomendados en procesos de curación de llagas bucales y previenen su infección y en casos de gingivitis.

Si se tiene tendencia a la resequedad bucal, es aconsejable buscar colutorios elaborados con aloe vera. De esta manera, se ejerce la misma acción antiséptica pero sin comprometer la mucosa bucal.

El flúor es un componente que también ayuda a prevenir la acción de los ácidos producidos por la acción de las bacterias, protegiendo el esmalte de los dientes.

También debería tener un ingrediente que activamente de una sensación de frescor a nuestro aliento, como el mentol o la menta, evitando así la halitosis.

Por suerte, existen una variada oferta de enjuagues bucales que pueden adaptarse a las necesidades individuales.

Indicaciones para el buen uso del enjuague bucal

Una vez realizado el cepillado dental, que tiene por función remover y eliminar la placa bacteriana que se encuentra en los dientes, encías y en la lengua; el segundo paso sería hacer un enjuague bucal.

Según el tipo de colutorio que tengamos disponible, se añade una proporción de  líquido con agua y hacer buches por un tiempo entre 30 segundos y un minuto, y luego escupirlo.

En la boca, se mueve el líquido dentro de la cavidad bucal intentando que llegue a cada rincón de la misma.

Se recomienda usarlo, por lo menos, dos veces al día, y siempre después del cepillado dental. Es importante tener en cuenta, que el enjuague bucal no debe ser utilizado como sustituto del cepillado dental.

Junto con el uso del hilo o la seda dental y el cepillado dental, el uso de enjuagues bucales son la base diaria de una buena higiene dental.

Hay que recordar que es importante, por lo menos una vez al año, acudir al dentista para una limpieza profunda profesional.

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